La democracia no fracasa: AMLO. “Nunca 6.6 millones habían votado una consulta”

El Presidente Andrés Manuel López Obrador consideró que la Consulta del 1 de agosto fue trascendental y no un fracaso como criticaron los opositores políticos.

El Presidente Andrés Manuel López Obrador dijo esta mañana que nunca había participado tanta gente en una consulta ciudadana como la de ayer, y celebró que ser inaugure esta herramienta de democracia representativa.

“Es la primer consulta constitucional que se lleva a cabo en la historia del país, es algo trascendente, es el inicio formal, legal de un proceso de participación ciudadana en el marco de la democracia participativa. Creo que se hablaba mucho de la democracia participativa, en el discurso era mucha la demagogia, pero no se llevaba a la práctica este método de gobernar, consultado al pueblo. Ayer fue muy importante, ejemplar lo que se vivió en esta jornada”, dijo el Presidente en su conferencia matutina. 

López Obrador dijo que la consulta es un éxito porque nunca antes habían participado tantos mexicanos en un mecanismo similar. De acuerdo con el Instituto Nacional Electoral (INE), más de 6 millones 620 mil personas participaron. El 97.72 por ciento pidió investigar las decisiones políticas del pasado y emprender comisiones de la verdad. El no fue casi insignificante: un 1.53 por ciento.

“Estoy contento por los resultados de ls Consulta el día de ayer, nunca había participado tanta gente en una consulta. Fue algo muy  importante, independientemente de que si es vinculatoria o no, lo importante es que se echó a andar un proceso democrático para que nadie se sienta intocable o absoluto, en ningún nivel de la escala”, dijo. 

“Nunca va a fracasar la democracia, nunca. Es el mejor sistema de Gobierno para resolver conflictos, para decidir. Nunca va a fracasar la democracia, como dicen algunos”, agregó en referencia a las críticas de la oposición política.

Sobre la actuación del Instituto Nacional Electoral, el Presidente consideró que no tuvo entusiasmo para realizar este ejercicio democrático.

“Cuando se quiere se puede, ellos (INE) no tenían entusiasmo por esta Consulta y no han tenido entusiasmo por la democracia, fingen ser demócratas. Se pudo haber extendido las urnas, se pudo haber pedido colaboración de gobiernos estatales, pero ni se hablaba del tema. No querían nada. Y los medios, silencio por completo, tache, sólo unos medios excepcionales”, señaló en su conferencia matutina.

LA JORNADA ELECTORAL

El referéndum en el que se decidiría si se enjuiciaba a cinco expresidentes mexicanos no logró los votos requeridos para ser válido, lo que dejó sin piso político la iniciativa impulsada por el Presidente Andrés Manuel López Obrador para llevar adelante procesos contra los gobiernos anteriores.

De acuerdo a un primer boletín del Instituto Nacional Electoral, basado en un conteo rápido, la participación en la consulta popular fue de entre 7.07 por ciento y 7.74 por ciento, anunció el domingo en la noche Lorenzo Córdova, consejero presidente del organismo.

La concurrencia de electores estuvo muy por debajo del requisito de al menos 40 por ciento de participación (37.5 millones de votantes) previsto en las leyes para que el proceso fuera vinculante para los poderes Legislativo y Ejecutivo federales.

El organismo electoral indicó que 93.6 millones de electores podían participar en el referendo.

Mario Delgado, presidente del partido Morena, desestimó los resultados, y manifestó en Twitter que con el triunfo del “sí” comienza “una nueva etapa contra la impunidad en nuestro país en donde las víctimas estarán en el centro”.

“El clamor de justicia de la gente superó enormemente el NO”, agregó.

Delgado adelantó que desde Morena “vamos a apoyar el establecimiento de un tribunal del pueblo como lo propone el grupo promotor de la consulta”, la conformación de una “comisión de la verdad”, una “comisión contra la impunidad de los crímenes económicos del neoliberalismo”, y una agenda de “justicia transicional” contra violaciones del pasado a los derechos humanos.

Por su parte, el dirigente del opositor Partido Revolucionario Institucional, Alejandro Moreno, consideró que la consulta fue un “fracaso” y dijo, en su cuenta de la misma red social, que los resultados demostraron que “los mexicanos están hartos de un gobierno que se esconde en el pasado para no enfrentar el presente”.

“Es tiempo de que el gobierno de Morena tome en serio su papel”, sostuvo Moreno. López Obrador ha pasado los tres primeros años de su gobierno “jugando a hacer campaña”, señaló.

En la consulta se preguntó a los mexicanos: “¿Estás de acuerdo o no en que se lleven a cabo las acciones pertinentes, con apego al marco constitucional y legal, para emprender un proceso de esclarecimiento de las decisiones políticas tomadas en los años pasados por los actores políticos, encaminado a garantizar la justicia y los derechos de las posibles víctimas?”.

El texto de la pregunta, que fue definido en octubre pasado por la Suprema Corte de Justicia, generó posiciones encontradas entre juristas y analistas, algunos de los cuales consideraron que estaba apegada a la ley, mientras que otros afirmaron que era confusa y muy general.

Aunque la iniciativa no logró el respaldo popular requerido, algunos analistas prevén que eso no cierra el camino para que el Poder Judicial de la Federación y la Fiscalía General de la República puedan llevar adelante cualquier proceso judicial.

Después de tres años de mandato, López Obrador se ha quedado corto en su principal promesa de erradicar la corrupción, con pocos procesos judiciales de alto perfil en lo que va del sexenio. Las acusaciones de corrupción hechas contra Emilio Lozoya, exdirector de la paraestatal Pemex durante el gobierno del expresidente Enrique Peña Nieto, y otros funcionarios de ese gobierno han resultado difíciles de llevar a juicio.

Ante esa situación los analistas consideran que López Obrador busca la bendición del electorado para cambiar de rumbo y perseguir a los expresidentes, dos de los cuales — Felipe Calderón (2006-2012) y Vicente Fox (2000 a 2006) — han estado entre sus más duros críticos.

En total, México tiene a seis expresidentes vivos, el mayor de ellos Luis Echeverría, de 99 años. El plazo de prescripción ha expirado para muchos de los abusos que se les acusa de haber cometido, la mayoría de los cuales involucran corrupción masiva, sobornos, despilfarro de dinero del gobierno y mala gestión económica criminal.

–Con información de AP

Fuente: Sinembargo

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