¿Un peñista al gabinete federal?

ÁLVARO ARAGÓN AYALA

En una estrategia que pudiera tener como fin la desarticulación y la exhibición de las debilidades del Grupo Atlacomulco, a cuyos principales líderes –Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray, entre otros-, está ligado el gobernador de Sinaloa, acusados todos de alta corrupción, el nombre del priista Quirino Ordaz Coppel apareció de nuevo en el escaparate nacional, como virtual o posible integrante del gabinete del presidente de la República 

En su gira de trabajo por Sinaloa, el presidente Andrés Manuel López Obrador informó que invitará al priista Quirino Ordaz Coppel, una vez que termine su periodo de gobernador, a formar parte de su gabinete, generando desconcierto en Morena y una conmoción en la alta clase política del PRI y en el Grupo Atlacomulco al que pertenece el actual mandatario estatal. 

La jugada presidencial es de alto calado porque marca, después del proceso electoral del 6 de junio, el parteaguas de las relaciones de los grupos del Poder, del PRI, con el presidente Andrés Manuel López Obrador y Morena rumbo a las elecciones del 2024. 

La virtual incorporación de Quirino Ordaz Coppel formaría parte de las estrategias de López Obrador López rumbo a la Sucesión Presidencial y se da en el marco de una relación ríspida con los dueños del Grupo Atlacomulco, Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray; y con el Grupo Hidalgo que comanda Miguel Ángel Osorio Chong. 

El presidente dio a conocer la invitación que girará a Quirino Ordaz Coppel precisamente cuando sobre el gobernador aún en funciones pesan acusaciones de corrupción enderezadas por los diputados locales de Morena y cuando el propio presidente intenta abrir procesos penales contra Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray, padrinos del mandatario estatal.  

La Fiscalía General de la República acusa al expresidente Peña Nieto y al ex secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray, de recibir 6 mdd en sobornos de Odebrecht. Según la acusación, el dinero fue depositado en una cuenta en las Islas Vírgenes Británicas, por Emilio Lozoya, y luego retirado en efectivo.  

Entre la clase política del PRI y de Morena a Quirino Ordaz Coppel se le identifica como miembro plenipotenciario del Grupo Atlacomulco. El presidente Enrique Peña Nieto operó en el 2016 el “destape” de Quirino como candidato del PRI-PVEM al gobierno de Sinaloa siendo presidente nacional del partido tricolor Manlio Fabio Beltrones Rivera.  

Ordaz Coppel es la pieza del ajedrez político que necesita el presidente Andrés Manuel López Obrador para desarticular o menguar las jugadas del Grupo Atlacomulco y el Grupo Hidalgo porque el gobernador conoce sus entrañas y sus formas de operar y a las cabezas de las células políticas dispersas por el territorio nacional. 

En Sinaloa, los allegados a Quirino Ordaz Coppel, aun en el gabinete, y su corte de adulación pegaron gritos de júbilo al conocer la intención del presidente López Obrador de invitarlo a su gabinete presidencial al tomar el anuncio como el picaporte a la impunidad dado los actos de corrupción que los diputados de Morena achacan al mandatario estatal. 

Entre los priistas que aún perviven en el edificio del PRI estatal, el anuncio presidencial fue una estocada que puede marcar el sepultamiento definitivo del tricolor en Sinaloa. 

El PRI aún no digiere su derrota electoral y atraviesa por un proceso de ruina moral y económica y de cara al gobierno morenista de Rubén Rocha Moya evalúa la posibilidad de postrarse a los pies del próximo gobierno estatal, actuar como una oposición responsable o unirse al proyecto de “Si por México”, PRI-PAN-PRD, que preparan una serie de embestidas políticas y mediáticas contra Obrador y los gobernadores de Morena rumbo a las elecciones del 2024. 

Con Quirino Ordaz en el gabinete –de concretarse la invitación presidencial-, el PRI se quedaría sin su “padrino natural”: Quirino Ordaz, quien dejaría de ser el “dueño” u operador de ese partido; a los ex gobernadores activos del PRI no les interesa tomar el control del tricolor porque sería tanto como “agarrar pleitos ajenos”, enemistarse con Obrador y Rocha Moya, además del costo económico que representa sostener el tricolor. 

En el proceso rumbo al 2024, el presidente López Obrador requiere de figuras con el perfil de Quirino Ordaz, especies de “gargantas profundas”, que conozcan las entrañas y como se despliega por territorio nacional el Grupo Atlacomulco y el Grupo Hidalgo, dos de los más fuertes puntales del PRI Nacional.      

AWS