Muerte lúcida: estas son las sensaciones que experimenta alguien que estuvo cerca de fallecer

Un nuevo estudio dirigido por la Facultad de Medicina Grossman de la Universidad de Nueva York detectó qué han sentido las personas cuyos corazones dejaron de latir brevemente.

Existen personas que han tenido experiencias muy cercanas a la muerte, las más comunes son aquellas que sufrieron un accidente o bien, vivieron una enfermedad que se complicó y los mantuvo en un estado en el que prácticamente sintieron que iban a morir. Este tema ha causado mucha curiosidad entre quienes no lo han vivido, ya que surge la constante cuestión: «¿qué se siente estar cerca de la muerte?

Frente a esta cuestión, surgió el término «muerte lúcida«, el cual hace alusión a las experiencias lúcidas que experimenta la gente que sobrevivió a la reanimación cardiopulmonar o reanimación cardiorrespiratoria (RCP) luego de haber sufrido un paro cardiaco y haber estado inconscientes por algún momento.

Las experiencias lúcidas que experimentan algunas personas

Un nuevo estudio dirigido por la Facultad de Medicina Grossman de la Universidad de Nueva York (NYU por sus siglas en inglés) descubrió que el 20 por ciento de las personas que sobreviven a este tipo de reanimaciones describieron experiencias lúcidas de muerte, las cuales se produjeron mientras se encontraban en un estado inconsciente al estar prácticamente al borde de la muerte.

El 20 por ciento de las personas que sobreviven a este tipo de reanimaciones describieron experiencias lúcidas de muerte. | FOTO: Pexels

De acuerdo con el comunicado difundido por la NYU, entre lo que experimentaron se encuentra una percepción de separación del cuerpo al observar eventos sin dolor o angustia, así como una evaluación significativa de la vida que incluyen acciones, intenciones y pensamientos sobre otras personas.

¿Son alucinaciones?

Habían sido algunas las personas que aseguraban haber vivido este tipo de experiencias, sin embargo, no existían pruebas para determinan que había una conexión de la conciencia con la muerte. En este nuevo estudio participaron 567 hombres y mujeres cuyos corazones dejaron de latir mientras estaban hospitalizados y que recibieron RCP entre mayo de 2017 y marzo de 2020 en Estados Unidos y Reino Unido, a pesar del tratamiento inmediato, menos del 10 por ciento se recuperó lo suficiente como para ser dado de alta del hospital.

La percepción de separación del cuerpo fue una de las sensaciones. | FOTO: Pexels

En tanto los sobrevivientes informaron haber tenido experiencias lúcidas únicas como la percepción de separación del cuerpo, observaron eventos sin dolor ni angustia, así como la evaluación significativa de la vida, incluidas sus acciones, intenciones y pensamientos hacia los demás. No obstante, los investigadores se percataron de que estas experiencias de muerte son diferentes de las alucinaciones, los delirios, las ilusiones, los sueños o la conciencia inducida por RCP.

Asimismo, el trabajo incluyó pruebas de actividad cerebral oculta,  como el hallazgo clave en el que se descubrieron picos de actividad cerebral, incluidas las llamadas ondas gamma, delta, theta, alfa y beta hasta una hora después de la RCP. Algunas de estas ondas cerebrales normalmente ocurren cuando las personas están conscientes y realizan funciones mentales superiores, incluido el pensamiento, la recuperación de la memoria y la percepción consciente.

Se registró una alta actividad cerebral. | FOTO: Pexels

“Estas experiencias recordadas y los cambios en las ondas cerebrales pueden ser los primeros signos de la llamada experiencia cercana a la muerte y los hemos capturado por primera vez en un gran estudio”, dice Sam Parnia, profesor asistente de medicina de cuidados críticos en la Universidad Estatal de Nueva York y principal investigador del estudio.

En este sentido, haber identificado signos eléctricos medibles de actividad cerebral lúcida y aumentada, junto con historias similares de experiencias de muerte recordadas, sugiere que el sentido humano de sí mismo y la conciencia, al igual que otras funciones biológicas del cuerpo, pueden no detenerse por completo justo en el momento de la muerte.

Andrea Hernández

Fuente: El Heraldo de México